la lluvia y el resplandor de lo incierto

1

Una vez alguien me dijo que la lluvia trae consigo el olvido. El vaivén de un viento que se lleva los pensamientos y el polvo que ya no queremos. El comienzo de algo nuevo. Para mi no. Para mi, escuchar la lluvia resbalar por el cristal de mi ventana, es también sentir el resquebrajar de una grieta en el interior de mi cuerpo. No sé como explicarlo. Ni siquiera yo lo entiendo. Pero cada vez que la humedad de las nubes logra adentrarse a través de mi jersey de lana negro siento algo. Es un murmullo suave. Un ligero e incluso agradable cosquilleo que resbala por mi piel, y se balancea entre los mechones rubios de mi pelo. El otoño conquistándome. O eso pienso al principio. Porque luego llega consigo el frío. Y yo estrecho con fuerza mi cuerpo. Y acelero mis pasos intentando huir de ese temblor, de esa lluvia que ya asedia cada uno de mis pensamientos. Y ahí lo intuyo, ¿sabes? Es justo en ese momento cuando entiendo lo que está ocurriendo. La lluvia no perdona. La piel tiene memoria. Y cada vez que una de esas gotas traspasa mi piel, limpia consigo todas mis dudas, todas mis esperanzas adormecidas en el tiempo. Estoy perdida. Estoy sola. Y yo sigo corriendo. Sigue leyendo

Anuncios

mañana no existe mientras queramos.

IMG_61162

A veces

me siento

más viva

con el

corazón

desgarrado.

la mente desierta,

piel ajena

en

mis manos.

Sigue leyendo

el tiempo no espera

Imagen

Una noche de frío y niebla, Edimburgo me invitó a pasear. No sé por qué pero, cuando ya estaba bajo la suavidad de las sábanas, sentí la necesidad de escurrirme de puntillas por la habitación de aquel hotel barato, y abrazarme al frío sin pensarlo; De caminar sin dirigir mis pasos; De perderme entre los muros de aquella ciudad donde los años parecían nunca haber pasado. Tras horas sin descanso, sentí cómo mi cuerpo empezaba a estremecerse en un centenar de delirios que le causaba aquella ciudad de historias heladas y sentimientos enterrados. Era como si pudiese leer las verdades escritas en cada una de las paredes que cimentaban aquellas casas y que se habían perdido en el misterio, en el polvo, y todos esos segundos pasados. Sigue leyendo

el color perdido

Imagen

Esta mañana se abrió una diminuta grieta en mi corazón inocente y solitario. Ocurrió de pronto. Cuando yo aun dormía bajo esas sábanas de algodón con olor a nostalgia y a verano. Todavía no sé cómo explicarlo. Sólo sé que soñaba contigo. Con ese rostro cenizo que nunca volvió a buscarme. Con esa mirada perdida en todos los años que vivimos mejores a ese preciso instante. Creo que mis recuerdos me devolvieron a aquel segundo en el que nuestros cuerpos se perdieron en el desencuentro. En el que nuestras manos dejaron de buscarse, hallando entre ellas un muro cimentado sobre todas esas promesas que jamás cumplimos, sobre todas esas palabras de amor que ya dejamos de decirnos. Y justo tú me miraste. Sigue leyendo

promesas extintas

Imagen

No somos más que

la piel muerta,

de lo que antes

conocimos.

¿Quién te viste,

qué te sustenta?

Día a día,

nos perdimos

en la niebla infinita

de nuestro escarpado

camino.

Y es que tú y

yo, olvidamos cómo

querernos. Cómo en

el enredo de nuestros

cuerpos vagabundos

fuimos un día eternos.

No me esperes más,

nos separamos.

Se contaminaron mis

huesos en vuestra humareda

del desengaño.

En todas

esas promesas extintas

en los años.

Somos nadie, y nadie

se asfixia. Se hiere,

se extermina.

Nadie cierra los ojos.

Nadie los abre,

y olvida.

Foto y texto © Paula Méndez Orbe

no puedo decirte adiós

Son todos esos instantes los que no me dejan dormir. Los que me encierran en esta cama de sueños perdidos y cristales rotos. Miro por la ventana, e intento perder mis ojos en ese constante mecimiento de las hojas de los árboles, en una brisa fría e inquieta, que anuncia el final del verano. Todavía no ha terminado y ya echo de menos todos esos tejados. Tú y yo a orillas del cielo, columpiándonos entre esa línea fina que acariciaban nuestras manos, juntas, determinando si crear algo más que un pasado. Sí… Sigue leyendo